martes, 18 de diciembre de 2012

El dolor del retiro


En la película de Batman: El Caballero de la Noche, el protagonista dice una frase que en algunos casos es verdad “O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en un villano”. En el deporte puede usarse, nada más cambiando mueres por retiras y vives por juegas.

Hace poco días Freddy Rincón dijo que iba a volver al fútbol profesional, más exactamente al América de Cali con la misión de ascenderlo.  Para alguien que no conozca puede no parecerle raro, pero para los que sabemos que “El Coloso de Buenaventura” se retiró en el 2004, y ya tiene 46 años, puede parecernos sorprendente.

Para el ex jugador del Real Madrid al parecer le costó mucho dejar la práctica profesional del fútbol, y por eso tratará de volver a la actividad de mejor manera, incluso compitiendo con jóvenes jugadores a los que le dobla la edad. Con ellos no va a poder competir en velocidad o en resistencia, algo muy importante en el fútbol colombiano hoy en día. Ahora Rincón tiene la posibilidad de retirarse por la puerta grande o no.

Otro caso fue en el 2009, cuando Anthony de Ávila jugó 6 meses en su amada mechita tras haberse retirado 10 años antes. Generó controversia, no solo su decisión, pero la de directiva escarlata en aceptar a un jugador de 45 años. Muy pocos partidos, pero dos goles (uno en el clásico ante el Deportivo Cali) hicieron que se vuelta a las canchas fuera más “exitosa” de lo que pensaban.



Hay otros que les pasa lo contrario, como al delantero argentino Gabriel Batistuta. El goleador que brilló en Italia con la Fiorentina tuvo que retirarse del fútbol por las contantes lesiones. Después de esto se alejó por completo del balompié.

Pero esto no es solo del fútbol.

Este año se retiró por segunda vez el máximo ganador de la Formula 1 en la historia: Michael Schumacher. El alemán se retiró peleando título, pero en su regreso firmó tres años donde una vez fue 3º, y su mejor ubicación al final del campeonato fue un 8º puesto.

A los deportistas les cuesta mucho dejar de un lado su actividad, por eso varios dicen que lo peor es el retiro, que hay que mantener ocupada la mente en otras cosas. Ojalá a Rincón no le vaya mal, y logre su misión de ascender al América, y así hacer su historia más grande y seguir siendo un héroe.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Gracias Miguel Calero

Hace una semana se fue uno de los mejores arqueros que dio nuestro país en la historia. Pero no solo fue eso, fue una grandísima persona que brindó muchas alegrías y en este texto pienso de alguna manera honrarlo.


Miguel Calero fue un excelente guardameta, quizás hay gente que no lo vea de esa manera porque al Cóndor le tocó peleársela con otros dos grandes, como lo fueron Oscar Córdoba y Faryd Mondragón. Sus voladas, sus reflejos y sus locuras son cosas que quedaran guardadas en las retinas de quienes solo logramos observarlo en los partidos de fútbol.

Pero saliendo de su profesión, Miguel fue una grandísima persona. Cuando estaba en el Sporting, y apenas daba sus primeros pasos en el profesionalismo, mandaba casi todo su sueldo a sus padres en su casa, como le confesó su ex compañero José Luis Hernández al colega Rafael Castillo del Diario ADN.

En Barranquilla, Calero comenzó a ser figura dentro y fuera de las canchas. En su paso por el Cali y Nacional siguió cosechando gloria, y dejó seguidores regados por doquier, pero en México logró su éxtasis futbolístico.

Más de 10 años jugando en el Pachuca, donde casi siempre fue titular, donde era el capitán, y donde fue el ídolo del equipo mexicano. Aquí ganó títulos nacionales e internacionales, se cansó de levantar copas, dar vueltas olímpicas y pudo bañarse en gloria.


Pero sus actuaciones no se concentraron nada más sobre el césped. Calero era un modelo a seguir para muchos niños, y él lo sabía. Una vez le prometió a un niño que sufría cáncer que se raparía la cabeza y nunca más dejaría que le creciera pelo, para apoyarlo no solo a él, sino a todos en su condición, y así fue.

Cuando sufrió la trombosis en el brazo muchos pensaban que no iba a volver a jugar fútbol, pero él volvió y pudo alzar dos veces más la Copa de Campeones de la Concacaf.


Siempre fue un luchador, nunca se dio por vencido, siempre quiso más, por eso al retirarse siguió trabajando con el Pachuca y tenía planes para el futuro.

Nunca escuche una crítica de él, y es que era imposible hacérsela, siempre fue un caballero. Lo despidieron como un ídolo, porque eso fue, y eso se lo ganó no solo por sus actuaciones en la cancha, pero por cómo era como persona.

Gracias Calero, por ser como fuiste, y por dejar en alto el nombre de Colombia.


martes, 4 de diciembre de 2012

La autodestrucción del fútbol colombiano

Hace unas semanas salió en la página de internet Futbolred el promedio de espectadores que acompañaron a su equipo en primera división durante el semestre en los juegos en casa. Después de verlo me aseguré que el fútbol colombiano cada vez se convierte más en un "espectáculo" para ver en casa.

Este estudio se hizo con el segundo torneo del 2012. El Junior fue el de mejor asistencia y contó con un promedio de 21,000 personas, para un estadio de casi 50,000. Lo peor, es que el equipo rojiblanco realizó una inversión mayúscula para sumar a jugadores como Teófilo Gutiérrez y Dayro Moreno y hasta el final peleó por el primer puesto.

La mayor asistencia del torneo fue un partido entre Junior y Nacional, en donde 36,899 personas estuvieron en el estadio. Es decir, en una ciudad de más de 1 millón de personas, a las que tenemos que sumarle los vecinos como Soledad, Galapa, Malambo, y hasta los muy aficionados que hacen el viaje desde otros departamentos cercanos, no pudieron si quiera llenar en un 80% el estadio. Además me acuerdo que para esos partidos había promociones de que un niño y un adulto entraban con 1 boleta.

Yéndonos al otro extremo tenemos a La Equidad, que por ser un equipo nuevo que, como no un dato menor, juega en Bogotá, es algo entendible: 866 personas fue el promedio de los aseguradores.

En un promedio total, este año visitaron los estadios 8,100 espectadores por fecha.

En un país que se considera futbolero, como ahora pasan casi todos los partidos, ya la gente prefiere vérselo en la comodidad de su casa o en algún bar con amigos, que a fin de cuentas, le sale más barato. Pero entonces con este se deteriora todo: espectáculofolclore, interés, inversión...

En el 2009 éramos la 31° liga con “más” asistencia (7,896), siendo superados por ligas de muchísimo menor nombre, como la Argelina, Australiana o hasta las segundas divisiones de Alemania y China, así que es un mal que viene desde hace rato.

En Colombia no tenemos ningún estadio entre los 50 con mejor asistencia, y por suerte no encontré una lista de 100.

Mi intención con esto es que revisemos, entre todos, que está mal. Si las máximas autoridades con su organización, los directivos con sus decisiones, el estado de las canchas, los jugadores, los equipos, o somos los hinchas los que queremos matar al fútbol.